Lunes 27 de Diciembre de 2004.
La víspera cayó una buena nevada en Cuenca y aunque la resaca de la fiesta del día anterior nos impidió madrugar, a mediodía estabamos ahí arriba, en el Castillo, disfrutando de la vista y del aire puro (y gélido).
Las fotos de esta tanda, con una Olympus digital prestada.